Una prisión del estado norteamericano de Oregon, decidió recurrir a las consolas de videojuegos como herramienta para la rehabilitación de los presos, ya que después de varios meses se ha podido comprobar que el uso de estos aparatos ha ayudado a reducir los problemas entre reclusos, quienes mejoran su conducta considerablemente. Cada interno tiene la posibilidad de comprar una consola, gracias al dinero que gana en las labores dentro de la cárcel. El costo por equipo es de 35 dólares, y en caso de mostrar buen comportamiento durante más de 6 meses, las autoridades del penal les dan el derecho de adquirir una televisión LCD de 7 pulgadas, para poder gozar de mejores efecto visuales. Hasta el momento se han vendido más de 800 consolas a los reclusos, quienes según las autoridades, tienen un 95% de posibilidades de reintegrarse a la sociedad, debido al cambio que han mostrado en su comportamiento delictivo.
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